Papatya Dental7/24

Tratamientos quirúrgicos

Injerto óseo para implantes dentales

Aumento de hueso antes del implante (injerto óseo, elevación de seno)

Cuando falta un diente durante mucho tiempo, el hueso de esa zona pierde volumen y no siempre queda hueso suficiente para colocar un implante. El aumento de hueso es el nombre general de los procedimientos que crean una base firme donde se va a colocar el implante. Pueden valorarse un injerto óseo, la regeneración ósea guiada o, en el maxilar superior, una elevación de seno. Qué opción le conviene y si el implante se coloca en el mismo acto o una vez cicatrizado el hueso lo decidimos juntos a partir de la exploración y las radiografías.

¿Aún no estás listo para reservar?

Habla con nuestro equipo experto
Planificación de injerto óseo para implantes dentales

Refuerzo del soporte óseo antes del implante

El aumento óseo es un enfoque de evaluación y tratamiento que se aplica cuando el área de la mandíbula donde se colocará el implante presenta un volumen o una densidad ósea insuficientes. El objetivo es ayudar a crear un soporte óseo adecuado para planificar el implante.

La falta de hueso en la mandíbula puede deberse a diferentes causas, como el tiempo prolongado transcurrido desde la pérdida dental, infecciones, traumatismos, enfermedades periodontales o características anatómicas. En estos casos pueden considerarse los injertos óseos, la elevación del suelo del seno maxilar o remodelaciones óseas localizadas.

El método que se considere depende de la ubicación y la cantidad del defecto, del estado de los tejidos orales y de los antecedentes generales de salud. Esta evaluación también determina si el implante se planificará en la misma fase o después de la cicatrización ósea.

Antes de la planificación, la estructura mandibular y maxilar se examina detalladamente mediante una exploración clínica y pruebas de imagen. Así se puede establecer una hoja de ruta clara y adaptada a las necesidades de la persona sobre el alcance del tratamiento, las posibles alternativas y el seguimiento.

Objetivo principal

Ayudar a preparar adecuadamente el área mandibular cuando no existe suficiente soporte óseo para un implante.

¿Cuándo se evalúa?

Puede evaluarse cuando existe pérdida ósea tras la pérdida dental o un defecto óseo relacionado con una infección o un traumatismo.

Posibles procedimientos

Pueden considerarse métodos como el injerto óseo, la regeneración ósea guiada o la elevación del suelo del seno maxilar en el maxilar superior.

¿Cómo se realiza la planificación?

Los hallazgos de la exploración y las pruebas de imagen se valoran junto con la cantidad de hueso, la ubicación del defecto y los tejidos circundantes.

Momento del implante

La colocación del implante en la misma sesión que el refuerzo óseo o después de la cicatrización se planifica según las condiciones clínicas.

¿Para quién puede ser adecuado el aumento óseo antes de colocar un implante?

La necesidad de realizar un aumento óseo antes de colocar un implante se determina valorando conjuntamente el volumen y la estructura del hueso maxilar, la zona donde se encuentra la deficiencia, la salud de los tejidos de la boca, los antecedentes generales de salud y la ubicación prevista del implante.

Personas con una disminución del volumen óseo tras la pérdida de un diente

Si la pérdida ósea producida con el tiempo en la zona del diente ausente impide proporcionar un soporte suficiente para un implante, pueden valorarse opciones de aumento óseo.

Personas con una deficiencia ósea limitada en la zona del implante

Si la anchura o la altura de la cresta alveolar se considera insuficiente para el implante previsto, puede contemplarse la creación de soporte óseo local según la magnitud de la deficiencia.

Personas con el seno maxilar cercano en la zona posterior del maxilar superior

Si la altura del hueso es limitada en la zona posterior del maxilar superior y el seno maxilar afecta a la planificación del implante, puede valorarse la elevación del suelo del seno maxilar.

Personas que han desarrollado pérdida ósea tras una infección o un traumatismo

Si se produce una deficiencia en la estructura ósea después de una infección, un traumatismo o una extracción dental, pueden planificarse procedimientos de apoyo si el estado de cicatrización de la zona es adecuado.

Evaluación tridimensional de la estructura ósea

Mediante pruebas de imagen y una exploración clínica se examinan la altura, la anchura y la densidad del hueso, así como su distancia respecto a estructuras anatómicas importantes; el enfoque que puede aplicarse se determina en función de ello.

Evaluación de las encías y de las condiciones de la boca

Se evalúan la salud de las encías, el estado de los dientes existentes, la higiene oral, la relación oclusal y los tejidos blandos de la zona del implante para planificar la secuencia del tratamiento.

Infección activa o problema de encías no controlado

Si existe una infección activa, un absceso o una enfermedad de las encías importante en la zona del implante, puede ser necesario tratar primero estos problemas y controlar los tejidos antes del aumento óseo.

Problemas de salud no controlados que pueden afectar a la cicatrización

Si existen ciertas enfermedades sistémicas que pueden afectar a la cicatrización de las heridas, un consumo elevado de tabaco o determinados medicamentos, los riesgos se valoran con el médico; el tratamiento puede posponerse o puede contemplarse otro plan.

Posibles riesgos de los procedimientos de regeneración ósea

Los riesgos de los procedimientos de regeneración ósea pueden variar según el tipo de procedimiento, la zona que se tratará, la extensión de la pérdida ósea, los tejidos de la cavidad oral y el estado general de salud. Estas posibilidades se evalúan detalladamente al realizar una planificación individualizada después de la exploración y las pruebas de imagen.

Dolor, hinchazón y sensibilidad temporales

Después del procedimiento pueden aparecer dolor, hinchazón, hematomas o sensibilidad al masticar en la zona tratada. La intensidad de estos efectos varía según la extensión del procedimiento y las características de la zona; es importante evaluar las molestias que duren más de lo esperado o que aumenten.

Sangrado y problemas de cicatrización

Después de una intervención quirúrgica puede producirse un sangrado breve en forma de supuración. En algunos casos, la herida puede tardar en cicatrizar, los puntos pueden abrirse o el tejido sobre el injerto puede no cerrarse suficientemente; estas situaciones pueden requerir seguimiento y cuidados adicionales.

Desarrollo de una infección

Una infección en la zona quirúrgica puede estar asociada con dolor, hinchazón, secreción o retraso en la cicatrización. La higiene oral, las infecciones bucales existentes, el tabaquismo y el estado general de salud son algunos de los factores que se tienen en cuenta al evaluar este riesgo.

Falta de integración del injerto en la medida esperada

El material óseo añadido no siempre se integra con el hueso circundante en la medida esperada, o puede perder parcialmente volumen durante la cicatrización. En este caso, el plan de implantes puede aplazarse y puede ser necesario valorar un soporte óseo adicional u otro enfoque terapéutico.

Afectación de estructuras anatómicas adyacentes

Según la zona tratada, estructuras anatómicas cercanas como el seno maxilar, los nervios, las raíces dentales o el suelo nasal son importantes para la planificación. En raras ocasiones, la afectación de estas estructuras puede provocar entumecimiento, molestias relacionadas con el seno maxilar o la necesidad de un tratamiento adicional.

Problemas específicos de la elevación del suelo del seno maxilar

Cuando se planifica una elevación del suelo del seno maxilar en la mandíbula superior, puede producirse un desgarro de la membrana sinusal. Esto puede modificar el plan del procedimiento o afectar al proceso de cicatrización; si aparecen molestias sinusales o signos de infección, se requiere una evaluación clínica.

¿En qué consiste el refuerzo del soporte óseo antes de colocar un implante?

El fortalecimiento del soporte óseo es un proceso gradual que comienza con una evaluación detallada de la estructura mandibular y tiene como objetivo crear condiciones adecuadas para la planificación del implante. El enfoque que se aplique puede variar según la ubicación y la extensión de la deficiencia ósea.

  1. 1

    Evaluación clínica y pruebas de imagen

    El dentista examina los tejidos de la boca, la salud de las encías y la zona prevista para el implante. Mediante pruebas de imagen se evalúan la altura, la anchura y la densidad del hueso, así como la posición de las estructuras anatómicas circundantes.

  2. 2

    Elaboración del plan de tratamiento

    A partir de los hallazgos, se determina la naturaleza de la deficiencia ósea y se planifica el enfoque adecuado. Cuando se considera necesario, se valoran opciones como el injerto óseo, la remodelación localizada del hueso o la elevación del suelo del seno maxilar en el maxilar superior.

  3. 3

    Realización del procedimiento de aumento óseo

    En la zona planificada se realiza un procedimiento cuyo objetivo es crear un soporte óseo más favorable para el implante. El alcance del procedimiento, los materiales utilizados y el método de aplicación varían según la estructura ósea existente y el plan de tratamiento.

  4. 4

    Seguimiento de la cicatrización

    Después del procedimiento, la cicatrización de la zona y el estado del soporte óseo formado se controlan mediante revisiones. Durante este periodo, las recomendaciones sobre higiene bucal, alimentación y protección de la zona se siguen según las indicaciones del dentista.

  5. 5

    Nueva evaluación del plan de implantación

    Una vez completado el proceso de cicatrización, la zona ósea se evalúa de nuevo mediante una exploración clínica y, cuando es necesario, pruebas de imagen. Cuando se dan las condiciones adecuadas, se concreta el plan para colocar el implante en la misma fase o en una fase posterior.

Opciones que pueden considerarse en lugar de la regeneración ósea

La necesidad de realizar una regeneración ósea se evalúa según la ubicación y el grado de la deficiencia ósea en el maxilar, así como la posición prevista del implante. En algunos casos, el tratamiento puede planificarse sin aumentar el hueso modificando el plan del implante o eligiendo otra solución protésica.

Planificación del implante según el hueso disponible

En algunas zonas donde el volumen óseo es limitado, el ángulo, el diámetro o la posición del implante pueden planificarse de nuevo para aprovechar el hueso disponible. Este enfoque puede considerarse una alternativa a la regeneración ósea cuando las estructuras anatómicas y las condiciones para una colocación segura son adecuadas.

Consideración de implantes cortos

En algunas zonas del maxilar donde la altura ósea vertical es limitada, pueden considerarse implantes cortos. De este modo, puede valorarse una opción de planificación que reduzca la necesidad de una regeneración ósea avanzada o de una elevación de seno, especialmente en áreas cercanas a estructuras anatómicas importantes.

Puente protésico en lugar de un implante

Si el estado de los dientes situados junto al diente ausente es adecuado, un puente protésico fijo puede ser una alternativa a la colocación de un implante. El puente tiene como objetivo cerrar el espacio del diente ausente apoyándose en los dientes vecinos; por ello, puede no ser necesario crear soporte óseo para un implante.

Prótesis parcial removible

Cuando faltan varios dientes, una prótesis parcial removible es una opción extraíble para sustituirlos. Si no se planifican implantes o no se considera preferible realizar una regeneración ósea, puede valorarse utilizando el apoyo de los dientes y tejidos existentes en la boca.

Diagnóstico por imagen y planificación digital para el aumento óseo

Para evaluar el soporte óseo antes de colocar un implante, además de la exploración clínica pueden utilizarse radiografías bidimensionales y, cuando se considere necesario, métodos de diagnóstico por imagen tridimensional. Estos registros tienen como objetivo recopilar información sobre la forma, la altura y la anchura del hueso maxilar, así como sobre las zonas anatómicas adyacentes.

Las imágenes ayudan a planificar los límites del área con deficiencia ósea, su relación con estructuras como el seno maxilar o el conducto nervioso, y el alcance de un posible procedimiento de regeneración ósea. El odontólogo evalúa estos hallazgos junto con la exploración intraoral y los antecedentes médicos.

En algunos casos pueden utilizarse impresiones digitales, modelado o herramientas de planificación quirúrgica para examinar con mayor detalle la posición del implante y las fases del tratamiento. Los registros necesarios y el momento de planificar el implante se determinan según las necesidades clínicas de cada persona.

Evaluación de la radiografía panorámica

Puede ayudar, como parte de la evaluación inicial, a examinar el aspecto general de los maxilares, los dientes presentes, las zonas de pérdida dental y el nivel óseo en la región del implante.

Diagnóstico por imagen tridimensional de los maxilares

Cuando es necesario, ayuda a evaluar la relación espacial entre la altura y la anchura del hueso y estructuras como el suelo del seno maxilar, el conducto nervioso y las raíces adyacentes.

Registros de impresiones y modelos digitales

Ayudan a registrar las estructuras intraorales y el maxilar antagonista, lo que permite examinar la relación entre la posición de los dientes planificados y el área de aumento óseo.

Planificación de la posición del implante

La evaluación de la posible colocación del implante mediante imágenes y registros clínicos ayuda a analizar la necesidad de un injerto óseo y las opciones de tratamiento por fases.

Seguimiento de la cicatrización mediante imágenes

En las revisiones, las imágenes que se consideren necesarias pueden ayudar a controlar, junto con los hallazgos clínicos, los cambios en la zona del injerto y su adecuación para la planificación del implante.

Recuperación tras el aumento óseo

La recuperación tras un aumento óseo puede variar según el método aplicado, la zona tratada, el alcance de la necesidad de hueso y el estado general de salud. Las indicaciones personalizadas de su dentista sobre cuidados, alimentación y revisiones tienen prioridad; si surge algo inesperado, puede ser necesaria una evaluación clínica.

  1. 1

    Sensibilidad y protección durante los primeros días

    En la zona tratada pueden aparecer sensibilidad, ligera hinchazón, tirantez o un sangrado leve. Es importante no someter la zona a esfuerzos, seguir el método de higiene oral indicado por su dentista y evitar ejercer presión sobre el área tratada.

  2. 2

    Recuperación de los tejidos blandos

    Durante el periodo posterior, la hinchazón y la sensibilidad suelen disminuir mientras los tejidos de la encía continúan recuperándose. Evitar sobrecargar la zona tratada al masticar, seguir la alimentación recomendada y acudir a las revisiones indicadas favorece la recuperación.

  3. 3

    Proceso de adaptación del tejido óseo

    Tras un injerto óseo o una aplicación similar, la formación de hueso nuevo y su adaptación al hueso existente avanzan de forma gradual. Este proceso no siempre puede apreciarse externamente; la evaluación necesaria para planificar el implante se realiza mediante exploración clínica y pruebas de imagen.

  4. 4

    Seguimiento y planificación posterior

    En las revisiones se evalúan la cicatrización de la zona tratada, el estado de los tejidos circundantes y el soporte óseo. El momento de planificar el implante y la necesidad de realizar otro procedimiento se determinan según estos hallazgos y la valoración clínica de su dentista.

No fuerce la zona tratada

Durante el periodo indicado por su dentista, evite en el lado tratado los alimentos que requieran una masticación dura o intensa. Evite tocar la zona con el dedo o la lengua y, si lleva una prótesis, evite utilizarla de una forma que ejerza presión.

Mantenga cuidadosamente la higiene oral

Continúe con su higiene oral tal como le haya indicado su dentista. Evite los movimientos de cepillado enérgicos que puedan irritar la zona tratada; si fuma, consulte a su clínica sobre sus efectos en la recuperación.

Dolor creciente o hinchazón marcada

Póngase en contacto con su clínica si el dolor aumenta en lugar de disminuir, la hinchazón se hace cada vez más evidente, aparece mal olor o sabor, secreción o una nueva sensibilidad en la zona tratada.

Sangrado o cambios en el estado general

Póngase en contacto con la clínica sin demora si el sangrado continúa a pesar de aplicar presión, siente que tiene fiebre alta, presenta dificultad para tragar o respirar, hinchazón extendida de la cara o un cambio inesperado en su estado general.

Factores que influyen en el coste del tratamiento de aumento óseo

El coste exacto de los procedimientos de aumento óseo varía según la ubicación y la extensión del déficit en el hueso maxilar, así como del enfoque de tratamiento elegido. El alcance y el precio del tratamiento pueden determinarse con mayor precisión una vez completadas la exploración clínica, las pruebas de imagen y la planificación personalizada.

Ubicación y extensión del déficit óseo

Que el déficit esté limitado a una sola zona o afecte a un área más extensa del maxilar puede modificar la cantidad de soporte óseo necesaria. Las zonas posteriores del maxilar superior o las áreas estéticamente sensibles pueden requerir distintos detalles técnicos durante la planificación.

Método de aumento óseo que se aplicará

La necesidad de enfoques como un injerto óseo, la regeneración ósea guiada o la elevación del suelo del seno maxilar influye en el alcance del procedimiento. La elección se realiza según el volumen óseo, la anatomía y la posición prevista para el implante.

Necesidad de injerto y biomateriales de soporte

El tipo y la cantidad del material de injerto que pueda utilizarse para favorecer la formación ósea, así como de biomateriales como una membrana protectora cuando se considere necesario, pueden influir en el alcance y el coste del procedimiento previsto.

Momento de colocación del implante

El hecho de que el implante pueda planificarse en la misma fase que el aumento óseo o de que deba colocarse en una fase independiente después de la cicatrización ósea puede modificar el alcance del proceso de tratamiento y las partidas de costes asociadas.

Necesidades de diagnóstico por imagen y planificación quirúrgica

Las pruebas de imagen y la planificación detallada necesarias para evaluar la cantidad de hueso maxilar y su relación con estructuras anatómicas como el seno maxilar o el conducto nervioso desempeñan un papel en la creación de un enfoque seguro y personalizado.

Estimación temporal del precio

0 €0 €

La clínica le confirmará el coste final una vez completada la exploración y su plan de tratamiento individual. En esta página no se publican precios.

Antes / Después

Injerto óseo para implantes dentales

Aumento óseo antes de los implantes: preguntas frecuentes

¿Por qué se realiza un aumento óseo antes de colocar un implante?

El aumento óseo se realiza para ayudar a crear una base adecuada cuando no hay suficiente soporte óseo en la zona prevista para el implante. La necesidad se evalúa según el volumen y la densidad del hueso, la ubicación de la deficiencia y el estado de los tejidos circundantes.

¿Todos los pacientes que necesitan un implante requieren un aumento óseo?

No, el aumento óseo no es necesario en todos los casos de planificación de implantes. La necesidad se determina mediante una exploración clínica y pruebas de imagen, evaluando conjuntamente la cantidad y la estructura del hueso maxilar y la zona donde se colocará el implante.

¿Por qué motivos puede producirse una deficiencia ósea en la mandíbula o el maxilar?

La deficiencia ósea puede aparecer debido a una pérdida dental ocurrida hace mucho tiempo, infecciones, traumatismos, enfermedades periodontales o características anatómicas. En la planificación se tienen en cuenta la causa subyacente y el estado actual de la zona.

¿Qué métodos pueden utilizarse para el aumento óseo?

Pueden considerarse los injertos óseos, la regeneración ósea guiada, los procedimientos de remodelado óseo localizado o la elevación del suelo del seno maxilar en el maxilar superior. El método adecuado se planifica según la ubicación y la cantidad de la deficiencia ósea.

¿Puede colocarse el implante al mismo tiempo que se realiza el aumento óseo?

En algunos casos, el implante puede planificarse en la misma fase que el aumento óseo, aunque esto puede no ser adecuado para todas las personas. La decisión de colocar el implante de inmediato o después de la cicatrización del hueso se toma según los hallazgos clínicos.

¿Qué evaluaciones se realizan antes del aumento óseo?

Antes de la planificación se evalúan, mediante una exploración clínica y pruebas de imagen, la estructura maxilar, la cantidad de hueso, la zona de la deficiencia y los tejidos intraorales. También se tiene en cuenta el historial general de salud para elaborar un plan de tratamiento seguro y adecuado para cada persona.

¿Cómo son los cuidados y el seguimiento después del aumento óseo?

Las necesidades de cuidados y seguimiento varían según el método utilizado y el estado intraoral de la persona. Seguir las recomendaciones del odontólogo sobre higiene oral, citas de control y el periodo de cicatrización ayuda a supervisar el proceso de forma periódica.

¿El aumento óseo garantiza una solución definitiva para el implante?

El aumento óseo tiene como objetivo crear un soporte óseo adecuado para el implante; sin embargo, no garantiza un resultado determinado. El alcance del tratamiento, las posibles limitaciones y las alternativas se evalúan individualmente después de la exploración y las pruebas de imagen.

Fuentes médicas

Revisado médicamente por

Última revisión médica: 12 de agosto de 2026